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En qué minuto caen los goles: el reloj del fútbol, tramo a tramo

La segunda parte tiene el 55,3% de los goles, pero lo que infla el final del partido es el tiempo añadido: un gol de cada 14 cae después del minuto 90. Los números de 8.478 partidos de 11 competiciones, tramo a tramo, con la regla para explorar cada liga.

Lucas G. de Moraes
Por Lucas G. de Moraes

22 de septiembre de 2026 a las 11:30 · · 16 min de lectura

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Esta edición fue traducida automáticamente del original escrito por nuestra redacción. Política editorial

En qué minuto caen los goles: el reloj del fútbol, tramo a tramo
Imagen generada por IA · Soccer Addicted

El fútbol no reparte los goles por igual a lo largo de los 90 minutos, y el dibujo real es menos obvio que la frase hecha sobre el final del partido. En los 8.478 partidos finalizados de 11 competiciones que reúne la base de Soccer Addicted, el 44,7% de los goles cayó en la primera parte y el 55,3% en la segunda. El último tramo, del minuto 76 al pitido final, se quedó con el 22,8% de todo. Solo que casi un tercio de ese tramo cayó después del minuto 90: minuto a minuto, el final del tiempo reglamentario no es el tramo más abierto del partido. El tiempo añadido sí lo es.

Esta guía desmonta el reloj en seis tramos de 15 minutos, mira minuto a minuto dónde aparece el gol y dónde desaparece, compara las ligas, mide qué pasa con quien marca primero y muestra por qué las tarjetas y las sustituciones cuentan otra historia, bastante más inclinada hacia el final. Al final del texto está la regla del partido: arrastra por los 90 minutos, elige la competición y mira cómo cambian los números.

Qué se contó

La base tiene los partidos finalizados de Premier League, LaLiga, Serie A, Bundesliga, Ligue 1, Brasileirão, Eredivisie, Primeira Liga, EFL Championship, Liga de Campeones y Copa Libertadores: las dos últimas temporadas completas de cada una y la actual hasta el 22 de septiembre de 2026. En la Liga de Campeones entran también las fases previas. Las jugadas vienen de Sportmonks, la proveedora de datos de las páginas de partido del sitio, y se contaron una a una: 23.315 goles, 35.969 tarjetas amarillas, 1.793 expulsiones y 75.342 sustituciones.

Tres reglas deciden qué entra. El tiempo añadido de cada parte tiene su propio apartado (45+ y 90+), porque no tiene una duración fija: sumarlo al minuto 45 o al 90 haría que esos minutos parecieran más fértiles de lo que son. La prórroga y la tanda de penaltis quedan fuera, porque la guía trata de los 90 minutos. Y gol es el que valió: penalti convertido cuenta, penalti fallado no, autogol cuenta para el equipo que se benefició del gol, y jugada anulada sale de la cuenta. En las tarjetas, la segunda amarilla aparece una vez, como expulsión, y el ajuste hecho por el VAR no se cuenta de nuevo, porque la tarjeta final ya viene registrada en su jugada.

Los seis tramos del partido

En la división clásica en tramos de 15 minutos, con el tiempo añadido dentro del tramo que cierra, el primer cuarto de hora es el más pobre y el último, el más rico:

Los seis tramos del partido
TramoGolesParte del totalGoles por partido en el tramo
1-153.01412,9%0,36
16-303.23613,9%0,38
31-45+4.17417,9%0,49
46-603.82316,4%0,45
61-753.74416,1%0,44
76-90+5.32422,8%0,63

Leída así, la tabla confirma lo que siente todo aficionado: el final es donde se decide el partido. Pero mezcla dos cosas. Los tramos 31-45+ y 76-90+ no tienen 15 minutos, tienen 15 minutos más el tiempo añadido, y el tiempo añadido pesa. Quitando los 767 goles del 45+, los minutos 31 a 45 se quedan con el 14,6% de los goles; quitando los 1.648 del 90+, los minutos 76 a 90 se quedan con el 15,8%. Es menos que el tramo 46-60 (16,4%) y casi igual al 61-75 (16,1%).

Traducido a ritmo: en el tiempo reglamentario, la tasa de gol por minuto sube durante toda la primera parte, da un salto a la vuelta del descanso y después se queda prácticamente parada, con una leve caída, hasta el minuto 90. Sumando los 8.478 partidos, cada uno de los primeros 15 minutos tuvo de media 201 goles; cada uno de los 15 después del descanso, 255; cada uno de los 15 finales del tiempo reglamentario, 245. La idea de que el partido se va abriendo minuto tras minuto hasta el pitido final no se sostiene en los números: se abre de golpe en la segunda parte y solo vuelve a acelerar en el tiempo añadido.

El tiempo añadido: un gol de cada 14

Los 1.648 goles del tiempo añadido de la segunda parte son el 7,1% de todos los goles de la base, uno de cada 14. En el tiempo añadido de la primera parte cayeron otros 767, el 3,3%. Sumados, más de un gol de cada diez nace en un tiempo que no aparece en el reloj oficial de 90 minutos. Y no es rareza de partido loco: el 18,2% de los partidos tuvo al menos un gol después del minuto 90, casi uno de cada cinco.

La regla trata estos dos tramos aparte porque no tienen un tamaño fijo. La Regla 7 de la IFAB manda al árbitro devolver el tiempo perdido con sustituciones, atención a jugadores lesionados, pérdida de tiempo, tarjetas, pausas médicas previstas en el reglamento, revisiones del VAR y celebraciones de gol, y el cuarto árbitro muestra, al final de cada parte, solo el mínimo que decidió el árbitro. El tiempo añadido puede aumentar, nunca disminuir. Como la base no tiene la duración de cada tiempo añadido, dividir sus goles entre un número de minutos sería inventarse la cuenta.

Lo que se puede decir es condicional, y aun así contundente: los 1.648 goles del 90+ equivalen a casi siete minutos al ritmo de los 15 finales del tiempo reglamentario. Si el tiempo añadido final duró de media hasta seis minutos y 27 segundos, cada minuto suyo rindió más gol que la media de cualquier tramo del tiempo reglamentario. Es también el tramo en el que el partido cambia de dueño: quien pierde se juega todo, quien gana se defiende cerca de su propia área, y el árbitro suma al reloj las paradas que produce esa desesperación.

Minuto a minuto: dónde desaparece el gol y dónde aparece

Los tres minutos con menos goles de la base son el primero (106), el segundo (137) y el 46 (139), justo los que empiezan cada parte. Es el coste del saque de centro: la jugada nace en el mediocampo, los dos equipos todavía están encajando el marcaje y casi nadie arriesga tan pronto. Los minutos con más goles en el tiempo reglamentario están todos en la segunda parte: el 61 (293), el 57 (283), el 90 (278), el 51 (277) y el 54 (275).

El primer gol del partido cae, de mediana, a los 26 minutos: la mitad de los partidos con gol ya tenía el marcador abierto a esa altura. Y el 28,8% llegó al descanso con 0 a 0, más de uno de cada cuatro. El partido entero sin gol en los 90 minutos es mucho más raro: 531 partidos, el 6,3% de la base.

Liga por liga

La curva cambia poco de una liga a otra, y lo poco que cambia dice algo. En la tabla, la parte de los goles de cada competición que cayó en los primeros 15 minutos, en el último tramo y solo en el tiempo añadido final, con la media de goles por partido y la parte de los partidos que llegó con 0 a 0 al descanso:

Liga por liga
CompeticiónPartidosGoles por partido1-1576-90+Solo el 90+0 a 0 al descanso
LaLiga8292,6911,9%24,6%8,1%31,2%
Premier League8102,8412,9%24,1%8,4%26,8%
Copa Libertadores4582,3113,2%23,6%7,8%35,2%
Ligue 16552,9012,2%23,6%8,2%27,3%
Brasileirão1.0372,5312,5%23,2%7,6%29,1%
Bundesliga6473,2212,0%22,8%6,7%22,4%
Eredivisie6813,1514,0%22,7%6,5%22,2%
Primeira Liga6742,6413,4%22,2%7,5%30,9%
Serie A8102,5212,4%22,2%6,5%33,3%
EFL Championship1.2092,5514,3%21,8%6,1%30,1%
Liga de Campeones6683,1013,0%20,9%5,1%27,7%

Solo dos competiciones se escapan de la media de las 11 juntas, en el último tramo, por más de dos desviaciones estándar, con el tamaño de la muestra de cada una en la cuenta. LaLiga queda por encima, con el 24,6% de los goles del minuto 76 en adelante, y es también la que menos marca en los primeros 15 minutos (11,9%). La Liga de Campeones queda por debajo, con el 20,9%. La Premier League viene justo detrás de LaLiga en el último tramo (24,1%) y tiene el tiempo añadido final más productivo de la base: el 8,4% de sus goles cae después del minuto 90, también fuera de la media por el mismo criterio.

El tiempo añadido final es, de hecho, el dato que más separa a las ligas: va del 5,1% de los goles en la Liga de Campeones al 8,4% en la Premier League, y el EFL Championship también queda por debajo de la media, con el 6,1%. La media de goles por partido varía todavía más, de 2,31 en la Copa Libertadores a 3,22 en la Bundesliga, y el 0 a 0 al descanso acompaña: el 35,2% en la Copa Libertadores y el 33,3% en la Serie A, frente al 22,4% en la Bundesliga y el 22,2% en la Eredivisie.

La Liga de Campeones pide una lectura aparte. Su base incluye las fases previas, en las que la distancia técnica entre los equipos suele ser grande, y un partido desequilibrado tiende a resolverse antes del final: menos partidos llegan empatados a los minutos finales, y la desesperación que produce gol en el tiempo añadido aparece menos. Es una hipótesis, no una medición, pero encaja con otro dato suyo: es la competición de la base en la que quien marca primero más gana, después de la Copa Libertadores, el 72,9% de las veces.

La Copa Libertadores es el caso opuesto y merece nota aparte. Es la competición que menos marca (2,31 goles por partido) y la que más llega con 0 a 0 al descanso, pero su último tramo está entre los más fuertes, con el 23,6%, y quien abre el marcador gana el 75,4% de las veces, la marca más alta de la base. Es el retrato del fútbol sudamericano de copa: partido trabado durante mucho tiempo y decidido por quien abre el marcador, que se lo lleva tres veces de cada cuatro.

Quién marca primero

Abrir el marcador es la mejor noticia que puede tener un equipo. En los 7.857 partidos finalizados en el tiempo reglamentario en los que hubo gol y el marcador reconstruido a partir de las jugadas coincide con el oficial (45 partidos se quedaron fuera por no coincidir), quien marcó primero ganó el 67,4% de las veces, empató el 20,4% y perdió el 12,2%. El equipo local abrió el marcador en el 56,8% de ellos.

Lo que lo cambia todo es el minuto del primer gol:

Quién marca primero
Primer gol en el tramoPartidosQuien marcó ganóEmpatóPerdióTerminaron con 3 o más goles
1-152.58563,4%20,4%16,2%74,0%
16-301.87265,7%19,8%14,5%66,2%
31-45+1.50866,2%22,5%11,3%52,8%
46-6086368,5%22,6%8,9%36,3%
61-7558074,5%21,6%4,0%17,4%
76-90+44990,0%9,8%0,2%3,8%

La lectura tiene dos caras. Quien marca temprano tiene más tiempo para ampliar, y el rival, más tiempo para reaccionar: el gol hasta los 15 minutos da la victoria en el 63,4% de los casos, pero la derrota en el 16,2%, y el 74,0% de esos partidos terminan con tres goles o más. El gol temprano no cierra el partido, lo abre. Quien marca tarde casi siempre se lo lleva: con el primer gol después de los 75 minutos, la victoria llegó en el 90,0% de los casos, y la remontada sucedió una vez en 449.

El empate no sigue la misma escalera: se queda cerca del 20% hasta el minuto 75 y solo se desploma en el último tramo. El motivo es aritmético. Para empatar, el rival necesita un gol; para remontar, dos. Un gol cabe en cualquier tramo del partido, dos goles piden tiempo, y tiempo es justo lo que el reloj va quitando.

Tarjetas: aquí el final pesa de verdad

Si en los goles el final del tiempo reglamentario no acelera, en las tarjetas se dispara. La base tiene 35.969 amarillas, 4,24 por partido, y 1.793 expulsiones, 0,21 por partido. Dos tercios de las amarillas (66,4%) y casi tres cuartos de las expulsiones (73,7%) caen en la segunda parte:

Tarjetas: aquí el final pesa de verdad
TramoAmarillasParte de las amarillasExpulsionesParte de las expulsiones
1-151.8495,1%714,0%
16-303.59410,0%1246,9%
31-45+6.65918,5%27715,4%
46-605.16514,4%22912,8%
61-756.35217,7%28816,1%
76-90+12.35034,3%80444,8%

Minuto a minuto, la amarilla se cuadruplica entre el inicio y el final del tiempo reglamentario: sumando la base, cada uno de los primeros 15 minutos tuvo de media 123 amarillas, y cada uno de los minutos 76 a 90, 505. El tiempo añadido final concentra lo que sobra de tensión: el 13,3% de todas las amarillas y el 21,7% de todas las expulsiones cayeron después del minuto 90. Más de una de cada cinco expulsiones de la base sucedió en el tiempo añadido.

El final del partido junta todo lo que produce tarjeta. El equipo que pierde acelera el saque y protesta por el tiempo; el que gana retiene el balón y se lleva la amarilla por pérdida de tiempo; la falta táctica que corta el contraataque sale más cara, porque el contraataque vale el partido; y quien ya tenía amarilla entra en los minutos finales cargando el riesgo de la segunda. El VAR, las sustituciones y las atenciones médicas todavía alargan el tiempo añadido, y el tiempo añadido más largo da más tiempo para que todo esto pase.

Sustituciones: dónde el partido cambia de manos

Las 75.342 sustituciones de la base (8,89 por partido) muestran cuándo mueven ficha los entrenadores, y es casi todo en la segunda parte: 97,5%. Solo el minuto 46, el de los cambios hechos en el descanso, tiene el 8,2% de todas ellas. La Regla 3 de la IFAB permite, en las principales competiciones, hasta cinco suplentes, usados en un máximo de tres paradas durante el partido, además del descanso, y la base muestra a los entrenadores guardando la mayor parte de esas ventanas para después de la hora de juego:

Sustituciones: dónde el partido cambia de manos
TramoSustitucionesParte del total
1-153130,4%
16-306840,9%
31-45+8981,2%
46-6013.42517,8%
61-7529.28338,9%
76-90+30.73940,8%

El cruce con los goles es el punto más interesante de la regla. Desde el minuto 61 en adelante entran el 79,7% de las sustituciones, las piernas nuevas contra las cansadas, y aun así la tasa de gol por minuto no sube en los 15 minutos finales del tiempo reglamentario. La lectura más probable es que los cambios trabajan para los dos lados: el entrenador que pierde mete un delantero, el que gana mete un mediocentro defensivo y un central, y el partido queda más disputado, no necesariamente más abierto. Quien desempata ese equilibrio es el tiempo añadido.

Cómo usar la regla

La regla al final de esta guía dibuja los 90 minutos en 92 barras, una por minuto y una para cada tiempo añadido, rayada porque no tiene una duración fija. Elige la competición y qué contar (goles, tarjetas o sustituciones) y arrastra: la lectura muestra cuánto del total pasó hasta ese minuto, cuánto llegó después y cuánto entra en el tramo en el que estás. En la serie de goles, responde también al "y si": qué pasó en los partidos en los que el primer gol cayó en ese tramo, con el número de partidos al lado.

Cuando una competición se escapa de la media de las 11 juntas por más de dos desviaciones estándar, con su muestra en la cuenta, el número gana una flecha: es la manera de separar diferencia de verdad de ruido. Con menos de 50 partidos en el tramo, la regla no da ningún porcentaje. Y la dirección de la página guarda lo que elegiste: copiar el enlace es mandar la misma regla, en el mismo minuto, a quien vaya a comprobarlo.

Lo que estos números no dicen

Todo esto describe partidos que ya sucedieron; nada predice el próximo partido. La media de las competiciones esconde equipos que se escapan de ella por los dos lados, y la base no tiene, por minuto, posesión, presión o remates, solo lo que entra en el acta: gol, tarjeta y sustitución. Por eso la regla muestra la competición, y no el equipo: los 392 equipos de la base tienen, de media, 43 partidos cada uno (la mediana es 34), y dividida en tramos de 15 minutos esa muestra se vuelve ruido.

El tiempo añadido tiene la limitación más importante: sin la duración de cada uno, se puede saber cuántos goles rinde en total, no cuántos rinde por minuto. Y la Liga de Campeones entra con las fases previas, en las que la distancia técnica entre los equipos es mayor que en la fase de liga.

El reloj del fútbol tiene dos partes y un anexo. La primera calienta despacio, la segunda se abre de golpe a la vuelta del descanso y sostiene el ritmo, y el tiempo añadido, que nadie cronometra bien, entrega él solo un gol de cada 14. Quien apaga la televisión en el minuto 90 se pierde ese gol. Quien apaga en el 75, más de uno de cada cinco.

La regla del partido: en qué minuto llegan los goles

Arrastra la regla por los 90 minutos. Cada barra es un minuto, sumado en 8478 partidos terminados; el añadido de cada tiempo tiene barra propia, rayada, porque no tiene duración fija.

Parte del total hasta el 75′
77,2 %
Parte del total después del 75′
22,8 %
Parte del total en el tramo 61-75
16,1 %
En el minuto 75′, cada 100 partidos
2,8

¿Y si el primer gol llega en el tramo 61-75?

En los 580 partidos en que fue así, quien marcó primero:

  • Ganó74 %
  • Empató22 %
  • Perdió4 %
Terminaron con 3 o más goles17 %
Parte de cada tramo en el total
1-1516-3031-45+46-6061-7576-90+
12,9 %13,9 %17,9 %16,4 %16,1 %22,8 %

Base: 8478 partidos terminados, con las incidencias de Sportmonks extraídas el 22 de septiembre de 2026. 45+ y 90+ son el tiempo añadido. La prórroga y la tanda de penaltis quedan fuera. La regla describe lo que pasó; no predice ningún partido.

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Corrección · 22/09/2026

Corrección: la frase usaba seis minutos y medio como límite. Con las cifras de la propia guía, el límite es de seis minutos y 27 segundos: por encima de eso, el tramo 46-60, con 254,9 goles por minuto, rinde más que el tiempo añadido final.

Preguntas frecuentes

¿En qué minuto caen más goles?
Entre los minutos del tiempo reglamentario, el 61 es el que más goles tuvo en la base (293), seguido del 57 y del 90; el primer minuto es el que menos tuvo (106). Por tramo, el último, del minuto 76 al final del tiempo añadido, se quedó con el 22,8% de los 23.315 goles de 8.478 partidos.
¿Cuántos goles caen en el tiempo añadido?
En el tiempo añadido de la segunda parte cayó el 7,1% de los goles, uno de cada 14; en el de la primera parte, el 3,3%. En el 18,2% de los partidos hubo al menos un gol después del minuto 90.
¿Caen más goles al final del partido?
La segunda parte tiene el 55,3% de los goles, pero minuto a minuto el final del tiempo reglamentario no acelera: los minutos 76 a 90 tienen el 15,8% de los goles, menos que el tramo 46-60 (16,4%). Lo que infla el final del partido es el tiempo añadido.
¿Quien marca el primer gol suele ganar?
Sí: en 7.857 partidos, quien abrió el marcador ganó el 67,4%, empató el 20,4% y perdió el 12,2%. Cuanto más tarde el primer gol, mayor la victoria: el 63,4% cuando cae hasta los 15 minutos y el 90,0% cuando cae después de los 75.
¿En qué parte del partido caen más tarjetas rojas?
Al final: el 44,8% de las expulsiones cae desde el minuto 76 en adelante, y el 21,7% solo en el tiempo añadido de la segunda parte. Dos tercios de las amarillas (66,4%) también caen en la segunda parte.